InfiltradaX IneditAE , Feria Ch.ACO 2018. MAIN Booth M11.

 

 

 

FotoMAM 2018, colectiva en Museo de Arte Moderno Chiloé, agosto-septiembre 2018.

 

 

 

Proyecto Imbunches (en proceso) , video instalación, 2018.

El proyecto Imbunches  es una metáfora que presenta en una versión comptemporánea al ser mitólogico denominado Invunche, de la cultura chilota,  que corresponde a un cuidador o guardián de la cueva de brujos. Este personaje es raptado en el momento de nacer y es deformado físicamente para transformarse en un monstruo a cargo de la seguridad de los brujos. En este proyecto colaborativo busque la ayuda de un practicante  del arte del BDSM An Devenires (práctica de amarres), para generar diferentes deformaciones que contengan, visualicen y representen por medio de los amarres nuestras  ataduras, traumas  y convenciones sociales adquiridas. Avance de proyecto presentado en el Parque Cultural de Valparaíso para el 2º Encuentro d Arte en Conmemoración al Día Internacional de la Mujer Trabajadora. Marzo/2018

 

 

 

INFILTRADAX, individual, Isabel Croxatto Galería, mayo, 2018. Ganadora del Premio a mejor exposición en Galería Weekend Santiago 2018.

| Texto curatorial de Andrea Aguad

En INFILTRADAX, Juvenal Barría nos propone una ficción que se articula a partir de la construcción de una posible realidad subyugada por el tratamiento tecnológico, los medios de comunicación y la publicidad. A través de diversos formatos, el artista nos presenta a La Nana, personaje alter ego que encarna a una asesora del hogar y que forma parte de un juego sobre la arbitrariedad del rol de género y la lucha de clases. Mediante la ironía, el autor nos invita a pensar en el fenómeno de expansión de los límites de clasificación, utilizando el travestismo como una herramienta de crítica, subversión y deconstrucción de las categorías sexo/género, hombre/mujer, e incluso empleada/patrona, con la cual parodia, y cuestiona las jerarquías como categorías estables y binarias. El autor inserta a La Nana en una serie de diapositivas antiguas que registran el viaje de una solitaria mujer por diferentes ciudades del mundo entre los años 60 y 70. Con este procedimiento de apropiación y postproducción, Barría deja de manifiesto las posibilidades que entrega la fotografía, abandonando la noción de mero registro de la realidad y abriendo paso por un lado al simulacro, como la no-realidad, y a la hiperrealidad, como algo “más real que lo real” (Jean Baudrillard). Desde esa doble articulación, la fotografía intervenida encuentra un canal de expresión que refuerza su sentido semántico. En la instalación fotográfica y el video, el artista travestido es el soporte del relato que se construye a partir de un acto performático detrás de cámara, desarrollado dentro del ámbito de lo privado, en donde no hay público ni testigos. Como resultado, su cuerpo se transforma en uno simbólico, que revela temas clave concernientes a la identidad y su representación política. Juvenal Barría utiliza su propio cuerpo para hacernos reflexionar, a través de recursos transfigurativos y en un tono satírico, sobre las posibilidades del arte para resistir y cuestionar el imperante orden social. Andrea Aguad | Abril 2018

 

 

Transfeminismo _ poder y anomalías, individual, El Internado, Valpraíso, diciembre 2015 enero 2016.

El proyecto Transfeminismo_poder y anomalías, explora en las posibilidades del género como ficción política a la vez que escenario de subversión.

Escenarios narrativos montados a partir de imágenes-archivo que funcionan como visualizadores de una representación de la política y el género. Cada pieza fotográfica implica un proceso de recolección y post-producción de archivos fotográficos reales (comprados o donados), en ellos el poder se muestra en su dimensión objetual, recargado y obsceno.

Transfeminismo_poder y anomalías recoge el simulacro como linea narrativa, a partir de aquí construye relatos alternativos o anómalos frente a la normalización del discurso del poder, instalando una híbridación visual perturbadora y travesti. Una fisura amenazante en medio de escenarios construidos para simbolizar un inconsciente colectivo sin posibilidad de error, heteronormado, patriarcal y hegemónico. Transfeminismo_ poder y anomalías termina proponiendo otros recorridos por la “realidad” que perturben las formas sociales, reorganizando e insertando dicho “error” a través de la ironía y la transgresión de la fotografía como documento.

Juve/Metaverba

 

 

 

Valparaíso POST PANAMAX, colectiva , Centro Cultural Las Condes, Chile, 2016.

 

 

 

VALPOP CONTRA VISUAL archivo abyecto, colectiva, Centro de Documentación Palacio de la Moneda, Santiago de Chile, 2016.

 

 

 

El Trauco esta Privao, Gálvez Inc.,  9º Bienal del Arte SIART, La Paz, Bolivia, 2016.

 

 

 

Fisura Expuesta, individual, Espacio  A K – 35, Santiago de Chile, Agosto, 2016.

En Fisura Expuesta Juvenal Barría habla de lo que se oculta constantemente en la intimidad. Acciones que se conciben desde lo propio/privado; induciendo a una mímesis provocativa mediante imágenes y alfabetos que se desentierran indirectamente en el vaciamiento que se genera al exponer las superficies de las fisuras internas de espacios de la intimidad, indagando en lo que se exhibe sobre estas fisuras, superficies y experimentaciones de Barría en relación al afecto como asunto de la intimidad y espacio.

Desde un punto de vista del comportamiento, Juvenal propone una lectura/cuestionamiento de cómo los individuos mantienen social y afectuosamente pulsiones y contracciones que se esconden bajo roses y sublimaciones actuales. En la presente propuesta Barría extiende dicha lectura hacia la continuidad de una obra anterior realizada el 2007 en Galería Balmaceda Arte Joven “Borde Centro” en la que trabajó dichas ideas.

En esa ocasión Juvenal intervino el espacio institucional evidenciando ciertos límites de dependencia presupuestaria y física que la producción artística sostiene, como la carencia de una escena apropiada en cuanto a su campo de “pertenencia” (y habitabilidad) independiente: problematizando/negando la institucionalidad artística de la región en la que el trabaja y el apelativo de Capital Cultural de la ciudad de Valparaíso; y por ende, al mismo Consejo Nacional de la Cultura y las Artes como ejemplo de hegemonía centralista expandida, cuestionando su funcionamiento,  y evidenciando en su discurso la precariedad de los grupos emergentes.

La muestra actual en AK-35 es una revisión y evolución de las reflexiones de Barría antes descritas, bajo una nueva visión estética de la obra desarrollada en Balmaceda Arte Joven, trasladándola a la sala de exposición AK-35, plasmando ciertos cambios sucedidos en los últimos 9 años conforme al tema, evidenciando las singularidades que continúan en la escena actual.

Fisura Expuesta es la segunda muestra de la programación 2016 de AK-35 bajo la curatoría LA BULLA INMANENTE DE LA DESAFECCIÒN, enfocada en generar un diálogo crítico y político entre los signos que articulan una obra en relación con la actitud del afecto, el cuerpo y la hegemonía. De esta manera cada una de las obras dejará un fragmento/residuo en AK-35, retomado sucesivamente para la continuación de las obras desde la lectura y el trabajo de cada artista; en Fisura Expuesta, la sal –fragmento de la obra de Loreto González es re-utilizada bajo la noción de “salario”, concepto cuestionable en las prácticas artísticas del medio local, dicho residuo lo decidió Barría como parte de su propuesta adecuándose al ejercicio/experimentación de la curaduría.  

–Así, la coexistencia de los devenires es uno de los problemas que la presente curatoría busca abordar, la cual será articulada en una publicación final conforme al diálogo/bulla que dejarán las obras hasta el cierre; así la lectura final se adecúa a una experimentación de colectividades por medio de los resultados, procesos, acoples y desacoples, fragmentos, superficies y nuevas articulaciones que se marcarán entre un artista y el/la siguiente.

 

 

 

Salón Presidencial, Fundación Simón Patiño, Bienal Internacional de Santa Cruz, Bolivia, 2016.

 

 

 

Bi construcción, Espacio IMA, La Paz, Bolivia, julio 2015.

 

 

 

Pera de Angustia, #DepresionesIntermedias, colectiva, Parque Cultural de Valparaíso, Chile, 2015.

Pera de Angustia es un instrumento de tortura utilizado tanto en la inquisición como en campos de tortura bajo los regímenes dictatoriales en Latinoamérica. Sobre esta fotografía La pera de angustia aparece como un detalle, pero la imagen en su conjunto posee esas complicidades y secretos que estñan implícitos en ciertas zonas de Chile que han sido conocidas por su cercanía con la dictadura de Pinochet. zonas agrarias y vitivinícolas de las regiones de O`Higgins y el Maule. Ahí mismo donde la depresión intermedia es el espacio geográfico que exacerba el orgullo nacionalista y la estética del huaso.

J.B.

 

 

 

IMPURO, exposición en MMAM de Cuenca, abril, 2015.

 

 

 

Transvalparaíso, exposición en el marco del worshop realizado por Daniel Power (Director Festival de Fotografía NY), en FIFV Espacio Dinamarca, Valparaíso, 2013.

 

 

 

Favores concedidos, La Pan Galería, Viña  del Mar, 2013.

 

 

 

La venida de los cerros, colectiva, Vicente Vargas Estudio, Valparaíso, Chile, 2012.

 

 

 

Fictional Bodies, individual, Consejo nacional de la Cultura y las Artes, 2009.

FICTIONAL BODIES: LA REALIDAD MANIPULADA DESDE LA MENTIRA

Por Mariela Silva Salas

La construcción artística de FICTIONAL BODIES es la puesta en escena de una serie de caracterizaciones subjetivas. El Artista como protagonista y creador va simulando elementos y objetos propios del consumo cotidiano. Sin embargo, tras la presentación sencilla de estas fotografías, se aprecia claramente el discurso crítico hacia nuestra “realidad”. Es que la configuración de estas obras está dada por la contemplación del cuerpo, del hombre o la sociedad como figura esencial.

El autor no sólo recrea al espectador, entregándole un verdadero espectáculo, sino que además emerge desde la misma fotografía. Su visión irreverente está marcada por la presentación del recurso de la ironía o la burla, además de la excesiva manipulación del género: él vestido de mujer.

Notable resulta el sarcasmo en esta construcción textual e iconográfica, visual y tecnológica a través de la ficción, la mentira o la concluyente inverosimilitud.

Este artista incorpora al público – un público modelo[1]: conocedor de matices artísticos y antecedentes pictóricos o intelectuales-, lo hace partícipe de la constante crítica social, pues no es un trabajo pasivo sino que actualizado completamente con la presencia del otro, citando a Duchamp: Son los espectadores los que hacen el cuadro y Barría lo confirma.

Básicamente, nos encontramos ante diversas fotografías, cuya implementación básica es la alteración anti natura: silicona, tecnología y ciencia. Así como el hombre ha alterado su propio cuerpo en beneficio de su vanidad, también la sociedad se ha dejado intervenir con elementos inapropiados que hoy tienen relevancia para este autor, incorporando incluso, factores subyacentes de un modelo capitalista imperante. Para Nicolás Bourriaud[2]: “el arte contemporáneo se adapta progresivamente al movimiento de la globalización, que estandariza las estructuras económicas y financieras haciendo de la diversidad de formas un reflejo invertido, pero exacto, de esta uniformidad”. Algo de ello encontramos aquí, porque
la propuesta es un vistazo a la sociedad de consumo, a la ciencia  que irrumpe en ésta y a la tecnología como agente impulsor de este fenómeno. El desarrollo de este trabajo no sólo apela a lo ficticio sino a una realidad enmendada, arreglada y no siempre mejorada, bajo la utilización de artificios y recursos banales.

Técnicamente, nos encontramos frente al llamado SIMULACRO, un estilo artístico que incorpora objetos y herramientas evidentemente distorsionantes de una seudo verdad. Por ello, tras la mitomanía de estas obras, encontramos el deseo de sorprender y criticar nuestro propio mundo real. La incorporación de la inverosímil, como sello creador es un llamado de atención a lo convencional, a lo socialmente aceptado. Y el concepto no ha sido agotado por entero en la imagen, sino que apenas esbozado: una sugerencia constante para el receptor y esta idea no es casual, sino que se sustenta teóricamente, según Guy Debord: “Las imágenes que se han desprendido de cada aspecto de la vida se fusionan en un curso común, donde la unidad de esta vida ya no puede ser restablecida. La realidad considerada parcialmente se despliega en su propia unidad general en tanto que seudo-mundo aparte, objeto de mera contemplación. La especialización de las imágenes del mundo se encuentra, consumada, en el mundo de la imagen hecha autónoma, donde el mentiroso se miente a sí mismo. El espectáculo en general, como inversión concreta de la vida, es el movimiento autónomo de lo no-viviente”[3].

Interpretar estos elementos artísticos, los soportes, y principalmente los lineamientos que construyen FICCIONAL BODIES, es una tarea compleja, pues estamos frente a una forma que transforma la idea “racional” de una fotografía cualquiera y la expone de tal forma, en que la verdad es, finalmente, manipulada por la mentira.
[1] Haciendo la comparación con el Concepto de Lector Modelo que propone Umberto Eco.

[2] Entrevista a propósito del libro Postproducción

[3] En su libro Sociedad del Espectáculo.

 

 

 

Untitled, Galería H10, Valparaíso, 2004.

IMAGEN, DESEO Y …

“Estamos rodeados de vacuidad, pero ésta es una vacuidad llena de signos”

Henri Lefreve

Everyday Life in the Modern World.

Apropiación-simulación de los simbolos iconográficos contemporáneos, de imégenes que se encuentran incurustadas en la retina y en la memoria, que son digeridas por las masas en la actualidad con un mínimo grado de reflexión crítica: reflejo de esta sociedad de consumo, son mi punto de interés.

Imagen y deseo son la clave en el “juego” de provocar en el público. De ahí, el interés por un trabajo y proceso comprometido con la contingencia, reconociendo la importancia de los códigos de la cultura de masas, presentando la fascinación por los objetos del fetichismo contemporáneo como son la mercancía y el sexo.

El aspecto principal, respecto a la presentación visual de al obra, consiste en imágenes y relato “atractivos” (deseables): iconogarfía exuberante y materiales ostentosos, para que el espectador (protagonista) se sienta atraído e identificado con las imágenes. Demostrando la importancia de la apariencia e lo que llamaría el triunfo de lo superficial.

Juvenal Barría